Me llamaste tu amiga
Me llamas tu amiga y nunca me he sentido tan orgullosa de este enorme título.
Me llamas tu amiga y me invitaste a seguirte. Dejando atrás todas mis inseguridades, miedos. Incluso mi pasado.
Me enseñaste a vivir la vida dejando ir aquello que me agota y a mi fe sucumbe.
Me enseñaste a aliviar mi yugo.
Y por esto eres mucho más que mi amigo. Eres mi alma gemela. El AMOR de mi vida.
Eres la razón por la que hago lo que hago. El aire que respiro. La razón de todo. Mi inicio y mi final.
Oh Señor, por favor ayúdame a ver lo amada que soy por ti. Ayúdame a conocerme mejor para poder usar toda mis fuerzas y talentos para servirte. Hasta mi muerte en esta tierra.
Y cuando te vea en la Gloria del Padre, déjame darte un gran abrazo.
Porque eres mucho más que mi amigo, mi mejor amigo, mi amante.
Comentarios
Publicar un comentario